Querido Carlos:
Hace días que no te escribo y sé que echas de menos mis cartas. El amor epistolar es sublime. Las cartas siempre trascienden el momento presente para convertirse en historia romántica en el futuro.
No quiero pensar en el futuro, amor mío. Yo soy mujer de presente, de múltiples presentes en mi vida multiplicada en exponencial infinito. Muchísimas vidas, tantas como sueños pero ninguna me llena más que esta existencia de mujer enamorada que te dedico a ti, a mi chico siempre amado.
Amor... hoy quiero decirte que te amo. Quiero decirte que eres el hombre de mis sueños. Eres el intelectual que buscaba inconscientemente como complemento perfecto de mi yo inquieto.
Te quiero pero no sólo te puedo hablar de amor, compréndeme. Yo soy un pack que va completo. La mujer enamorada no es independiente de la mujer comprometida con su entorno que te gusta menos. A ti no te agradan las polémicas en las que me meto apasionadamente. No puedo evitarlo, cariño. El derecho al pataleo lo ejerzo con todas las consecuencias.
¿Te enteraste de la comisión de 0,12 céntimos que cargan los de Caixa Galicia por cada apunte en cuenta? Son unos usureros. Encima creo que no son los únicos porque ZP les dio permiso para este atraco legal a los trabajadores. Muy socialista él, ¡sí señor! Este es el socialismo de la sociedad opulenta, el que le abre la puerta a los ricos para avasallar a los pobres.
Si me amas tanto como dices demostrámelo. Habla con ZP y pídele una ley para anular todas las comisiones bancarias. Si es una medida comunista no me importa, los banqueros son demasiado ricos. Si lo consigues, amor... me casaré contigo con separación de bienes y promesa de divorcio fácil.
Cuidate, amor.
Un beso infinito de tu Cleo.
LLama Gratis a cualquier PC del Mundo.
Llamadas a fijos y móviles desde 1 céntimo por minuto.
http://es.voice.yahoo.com