-Y tú para de leerme la mente, maleducado. Soy una esclava en esta casa. Hoy, mientras le daba el puré de frutas a mamá, casi me mata. Me empujó con tan mala suerte que choqué con el armario de la habitación y me hice una brecha en la cabeza. Me estuvo saliendo toda la tarde un hilillo de sangre de la nuca. Mamá no se enteró de que casi me había matado.
MICRORELATO ENVIADO A LA CADENA SER