La situación era límite: no tenía trabajo y sus ahorros se estaban terminando. Tendría que ganarse la vida vendiendo cosas inservibles en eBay, como hacía su hermana. Rosa se fijo en la estantería de libros. Empezaría vendiendo los libros de religión. Nadie los echaría en falta ahora que todos pensaban en llenar la nevera y no pasar mucho frío en una casa sin calefacción. Rosa abrió su libro de religión de 8º de EGB y encontró una postal de Navidad. Era de su hermana. Detrás de un belén le deseaba un feliz año 1980.
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