Gloria rebuscó en su bolso de todo a cien y encontró una moneda de 1 euro. Se la dio al taxista.
-Tenga, señor. Un cariño.
-Muchas gracias, señora.
La anciana salió del taxi con una sonrisa que se agrandó al ver que el taxista corría entregarle las bolsas de la compra. Acababa de ver a su vecina en la ventana. Seguro que la llamaba Isabel Preysler como solía hacer la muy envidiosa.
Gloria tenía una buena pensión. Su Evaristo murió pronto y le quedó a ella el dinero de la mina. La vecina de Gloria, en cambio, tenía que estirar una pensión no contributiva para llegar a fin de mes. Pobre. Eso le pasaba por no haberse casado con un trabajador bien pagado. El marido de la vecina fue un albañil que la había dejado por una negra. Todavía vivía. Por eso la vecina tuvo que pedir la paga de los pobres y no tenía dinero para propinas.
-----------------
http://diariodeunamissculta.blogspot.com/
-Tenga, señor. Un cariño.
-Muchas gracias, señora.
La anciana salió del taxi con una sonrisa que se agrandó al ver que el taxista corría entregarle las bolsas de la compra. Acababa de ver a su vecina en la ventana. Seguro que la llamaba Isabel Preysler como solía hacer la muy envidiosa.
Gloria tenía una buena pensión. Su Evaristo murió pronto y le quedó a ella el dinero de la mina. La vecina de Gloria, en cambio, tenía que estirar una pensión no contributiva para llegar a fin de mes. Pobre. Eso le pasaba por no haberse casado con un trabajador bien pagado. El marido de la vecina fue un albañil que la había dejado por una negra. Todavía vivía. Por eso la vecina tuvo que pedir la paga de los pobres y no tenía dinero para propinas.
-----------------
http://diariodeunamissculta.blogspot.com/