Nunca imaginé que mi nuevo amor viviera en una torre. Pensaba que residiría en un piso, como yo y como todos nuestros amigos.
-Soy un español rico -me dijo, cuando abrió la puerta del palacio con vistas al río Moldava.
-Eso parece.
-Antes vivía en el barrio judío.
-¿En Josefov?
-Sí, al lado del cementerio.
-¡Qué horror!
-Nunca tuve miedo. Los muertos no me molestaban y los vivos tampoco. Desde mi casa se oían los rezos en las seis sinagogas del barrio.
-Pensaba que los judíos no eran escandalosos.
-No lo son, pero yo tengo buen oído.
Marcos me sirvió un café. Sabía a rayos. A él, en cambio, debía gustarle porque se sirvió un segundo café.
-Esta noche quiero llevarte al puente Carlos.
-¿Al puente que está sobre el río Moldava?
-Sí, amor. Te gustará.
No me gustó. Casi me muero de frío. Marcos me abrazaba y yo me abrazaba a él. Unos japoneses nos quitaron un montón de fotos. Les dije que no éramos famosos.
-Están quitándole fotos al reloj astronómico de la torre del viejo ayuntamiento -dijo Marcos.
-Nos está fotografiando a nosotros -insistí-, y no me gusta.
Seguimos paseando. Marcos se hacía llamar marqués de la Ensenada.
-Tú no eres marqués.
-En Praga soy lo que quiera ser. Soy millonario y marqués.
-Estás loco.
Marcos se rió. Ya estaba borracho. La cerveza lo había puesto piripi. Me alegré de que no hubiera conocidos. No podría soportar que me vieran con un novio borracho.
-¿Tienes hambre, nena?
-Tengo ganas de regresar a ese palacio tuyo.
-Primero iremos a cenar. Sé de un sitio donde sirven un pato asado con crudités muy bueno.
-No creo que me guste.
-También tienen ternera asada con salsa de nata.
-A ti te asaría yo -mascullé.
Marco se reía como un niño. Me vinieron ganas de matarlo. No hizo falta. Siguió viviendo cerveza y acabó el día en el río Moldava. Casi caigo con él, pero recuperé el equilibrio y seguí escuchando el jazz que tocaban en el barco. Marco nadó hasta la orilla. Fue la última vez que lo vi. Supongo que regresaría a su castillo. Yo fui para un hotel.
Hoy volví Madrid. No quiero volver con Marcos. Nunca me gustaron los borrachos y menos los borrachos marqueses.
------------------------
http://artigoo.com/yanbal-da-trabajo
| artigoo.com '¿Estás sin trabajo y no sabes dónde encontrar un empleo que te proporcione el dinero que necesitas ara vivir dignamente? ¿Y te gusta vender? Tal vez no, per' / |