Wednesday, May 24, 2017

Abuelos



El abuelo hizo una masacre: fue de París a Moscú matando perros. Hombre anciano mata chuchos escribió en las farolas. Nadie hizo caso. Parecía que sólo mataba perros no deseados por sus dueños.


 -¿Dónde estás, Pepe? -le preguntaba la abuela.

 -Estoy en Suiza buscando un curandero para mis articulaciones.

 -Eso no es verdad.

 -Tú lee el periódico.


 La abuela dejó de llamarlo y empezó a pensar en Arturo, un viejo asiduo del Centro de Día Los Rosales. Arturo era jubilado de Fenosa y hablaba poco. La abuela estaba cansada de la charlatanería del abuelo.


 La noticia de las andanzas del abuelo cayó en la familia como una bomba. Mamá lloró.


 -Soy hija de un asesino de perros.

 -¿Los venderá a los chinos? -preguntó Papá-. Los chinos comen mucha carne perruna.

 -Lo importante es que ese no vuelve -dijo la abuela señalando el televisor-. Ahí lo tienes en la cárcel rusa. ¡Soy libre!


 Me abrazó y yo me sentí triste. La alegría de la abuela no era contagiosa.


-----------------------------------------

http://artigoo.com/dejar-comerte