Sunday, April 30, 2023

Mi tía es una pobre millonaria

La tía Lola había perdido la cabeza desde que le tocó un premio en la Bonoloto. Se había vuelto tan detallista en sus cosas que ahora sacaba en el baño de la estación de autobuses una barra de Carolina Herrera sin importarle que las demás mujeres la miraran con caras de odio.

Lola se pintaba los labios de rojo y sonreía al espejo. La barra de labios tenía una anilla dorada que parecía de oro y, de esa anilla, colgaba un pequeñísimo corazón rojo a juego con los corazoncitos  del envase. Muy original, pensé.

-Estate atenta, sobrina. Vienen los de Telecinco a entrevistarme en esta intimidad.
-¿Te encuentras bien? -le pregunté asustada, al ver que sus razonamientos empezaban a ser preocupantes.
-Nunca estuve mejor -afirmó rotunda, y me ofreció un perfume que llevaba la etiqueta Valetino.
-Es el Born in Roma Yelow Dream.

No quise su  perfume. La tía Lola se puso tal cantidad que me atacó un olor a geranios infernal. Entonces me mareé...

Cuando desperté estábamos en el hospital. Lola tenía un suero puesto en el brazo. Yo, afortunadamente, estaba libre de goteros. La culpa había sido de aquella Bonoloto que convirtió a mi tía en una pobre millonaria.

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