Le dijo a su madre que se había matriculado en la Universidad Johns Hopkins, pero nunca había ido al centro. Los conocimientos de psicología de los que alardeaba en las comidas familiares provenían de un puñado de libros de autoayuda a los que era adicta. En Estados Unidos también le habían sido de ayuda estas nociones muy de andar por casa sobre el comportamiento de las personas.
María José, su madre, se sentía muy orgullosa de ella. Incluso más que de su hermana pequeña, la exitosa estudiante de Químicas en Santiago de Compostela. En su último viaje a Galicia la había ido a visitar. Fue cuando le confesó que se había enamorado de su profesor de Química pura.
-Vamos en serio.
-¿Lo sabe mamá?
-Se lo diré cuando Marcos deje a su mujer. Van a divorciarse.
-Las personas casadas suelen tener aventuras. No se arrepienten de ponerles los cuernos a sus parejas. Incluso se lo cuentan en esos arranques de sinceridad que están muy valorados entre dos que se quieren.
-Yo no soy una aventura.
-Simplemente te digo lo que dice la psicología al respecto.
-Deja tus sermones para los americanos.
Fueron a comer con mamá a una pizzería de Pizza Móvil. Mamá adoraba la pizza Padronesa. Empezaba comiendo los pimientos de padrón, seguía con las rodajas de chorizo, después atacaba el Bacon y finalmente iba a por la masa fina crujiente.
-¿No quieres probarla con masa Chicago?
-No, cariño. Me gustan las pizzas de masa italiana de verdad.
Mamá le preguntó cuánto ganaba en Estados Unidos. No se lo dijo. Siemplemente sonrió. Mamá no volvió a preguntar. Se sirvió otro trozo de pizza padronesa.
-Vas a engordar.
-No creo, hija. Estoy comiendo poco en casa para ahorrar. ¿Sabes qué mochila me pidió tu hermana? Una mochila de Minnie Mouse a juego con el estuche y la bolsa de la merienda.
-Es un material escolar de niñas pequeñas.
-Ya sabes como es tu hermana, cariño.
Regresó a Estados Unidos sabiendo que su hermana dejaría más pronto que tarde a su nuevo noviete. Le daba pena. Su hermana se había convertido en la sustituta de una esposa que no era sexualmente activa, pero por la que su marido sentía un gran amor. Lo sabía porque ella también era otra sustituta de una cónyuge inactiva en la cama: la esposa del decano de la Universidad Johns Hopkins.
----------------
Compra aquí tu mochila,
el estuche y la bolsita
con cara de Minnie Mouse,
tu amiga ratoncita.
-------------------------