Querido Carlos:
Nunca en mi vida pasé más vergüenza que ayer cuando fui a buscarte a Lavacolla. Tanto era mi bochorno que ni siquiera tenía fuerzas para reñirte cuando llegaste ante mi con tus cuarenta maletas. Todo el mundo nos miraba y tú tan contento de ser famoso. Pero, amor,... ¿cómo te atreviste a decirles a los de Iberia que eres el duque de las Islas Cíes y yo soy tu esposa la duquesa?
Ni existe tal ducado ni yo soy tu esposa. Antes de casarnos tienes que ser millonario en dólares. Nada de títulos nobiliarios que sólo sirven para salir en la prensa rosa. Además, cariño mío, es mucho más fácil que se incremente tu fortuna que Su Majestad el Rey se acuerde de ti para hacerte duque de las Islas Cíes. Sé que tu amistad con Zapatero hace milagros en tu vida pero no creo que te eleve a la aristocracia. No te preocupes por no ser duque, Carlitos mío, yo te quiero tal como eres. Vuelve a viajar con la maleta que no factura y regalale las treinta y nueve restantes a la duquesa de Alba. Cuando abra el paquete y vea la tarjeta con el escudo heráldico pensará que eres el dueño de Zara. Seguro que te invita a alguno de sus palacios para agradecerte el detalle de regalarle maletas de andar por casa por si Iberia le pierde sus cuarenta Louis Vuitton entre Iberia y Madrid.
Amor, no me des esos sustos de ducados. El personal de Iberia me hizo reverencias mientras te esperaba como si yo fuera una reina celta. Todos diciéndome "ya viene su marido, el duque, señora" y yo horrorizada pensando que mi madre me había casado por poderes. Hasta llamé a mi padre para tranquilizarme. Él no sabía nada pero como nunca se entera de los acontecimientos importantes no quede nada tranquila hasta que te vi llegar rodeado de honores ducales.
Andas un poco despistado, amor mío, ¿No sabes que los empresarios de éxito no dan espectáculos de ostentación?
Cuidate, amor.
Un beso infinito de tu Cleo.
LLama Gratis a cualquier PC del Mundo.
Llamadas a fijos y móviles desde 1 céntimo por minuto.
http://es.voice.yahoo.com