La señora Pilar se sentó a los pies de la Torre de Hércules con intención reinvindicativa. No se movería hasta que la UNESCO declarara Patrimonio de la Humanidad al monumento. Pasaron las horas. Eran las dos de la tarde cuando la señora Pilar recibió la llamada de su hija Lola. -Dice papá que no fuiste a comer. -Te o xantar na neveira. ¡Qué coma, carallo! -Tienes que tomar la pastilla de la tensión, mamá. -Por un día non pasa nada. -¿Y si te da un ataque? La señora Pilar cortó la comunicación y apagó el móvil. Acababa de ver una chica con micrófono y ella tenía que salir por la radio. Corrió hacia la muchacha y le contó que llevaba cinco horas esperando por la declaración de Patrimonio de la Humanidad de la Torre de Hércules. El señor Anselmo subió el volumen de la radio al oír la voz inconfundible de su esposa. -Tu madre está en la radio, hija. -¿Mamá? ¿Qué le pasó? ¿Le dio un ataque? Fue por no tomar la pastilla de la tensión. El señor Anselmo la mandó callar. Había que grabar la intervención de Pilar a favor de la candidatura de la Torre de Hércules. -Los nietos se sentirán orgullosos de la abuela.. La nieta mayor salía de su trabajo en Carrefour cuando oyó la noticia. Una clienta del hipermercado la abrazó emocionada. -Somos Patrimonio de la Humanidad. ¡Ya lo dijo la UNESCO! La nieta mayor miró con preocupación el edificio en el que vivían sus abuelos antes de entrar en su portal. Una constructora acababa de comprar el último piso vacío. Los abuelos iban a quedar en la calle. Suspiró cansada y se metió en el ascensor. Lola intenta ponerse en contacto con su madre de nuevo. La señora Pilar sigue teniendo el móvil apagado. -Creo que hay fiesta en la Torre, hija. Tu madre debe estar bailando. Lola marcha para su casa, en la misma calle. Pasa por delante de la zapatería cuyo escaparate se ha convertido en improvisado hogar de un grupo de sintechos. -La Torre es Patrimonio de la Humanidad -murmura uno. Su compañero abre un tetrabrick de vino barato. -¿Me oíste, Pepe? Su compañero prepara unos bocadillos de mortadela sobre una bolsa del supermercado Gadis. El marido de Lola cuenta en la sala el dinero ganado como pintor y albañil a domicilio. -Dicen que el Gobierno nos va a dar 400 euros durante seis meses a los parados. Nos vendrán bien. Pocas chapuzas encuentro.. -Vamos a cenar. El marido de Lola se sienta a la mesa y enciende el televisor. Lola va llenando los platos de paella. Están comiendo el postre cuando llega la abuela gritando emocionada que la Torre de Hércules es Patrimonio de la Humanidad. -Espera, abuela, te cuento una noticia mejor: los de Adecco no me renuevan el contrato temporal y Carrefour no me mete en plantilla -dice la nieta. -Cala, carallo, hoxe é un día de moita festa. |