No tenía dinero, pero prometía a todos sus sobrinos viajes a los sitios más recónditos del planeta. A Teresa le prometió un viaje al Perito Moreno, un glaciar, le decía, que está en Argentina. Irían en catamarán hasta el mismísimo glaciar. Teresa abría los ojos como platos y se agarraba a los reposabrazos del sillón como si éste fuera la embarcación que la llevaba al paraje maravilloso al que la iba a llevar la tía.
La tía Encarna relataba el viaje futuro que nunca harían con palabras precisas mientras sus manos iban hilando los hilos que acabarían en una manta. Teresa empezó a cabecear. Cuando despertó estaba en su cama. No había glaciares ni estaba la tía a su lado prometiendo llevarla a un lejano y misterioso lugar de la Argentina donde había vivido hasta su reciente fallecimiento.
XAKIA
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LA TIENDA DE LOS VIAJES BARATOS