Nunca había pisado una escuela de cocina, pero era la bien pagada cocinera de un restaurante de menús de 100 euros. Por eso siempre le decía a su nieta que no hacía falta estudiar.
-Lo importante, cariño, es saber ganar dinero y eso no te lo enseñan en el colegio.
-¿Dónde lo enseñan, abuela?
-En ningún sitio. Lo aprendes tú sola.
Le contaba a la niña como había dejado atrás una aldea gallega que no salía en los mapas y había llegado a Madrid.
-Empecé trabajando en la casa de los Condes Montefiero. Le caía bien a la señora y mejor al señor. ¿Sabes que fueron los padrinos de mi boda, cariño?
-¡Te regalaron un mantel bordado por las monjas!
-Exacto.
Obdulia continuaba una historia ya conocida por la nieta hasta llegar al día de su boda. Hoy no tocaba más. Obdulia tenía jornada de siete a una de la mañana en el restaurante. Volvería a casa con buenas propinas. Los clientes se las dejaban a una cocinera que pensaban que fuera alumna de Ferran Adrià.
----------------
GRACIAS SI DAS UN
CLICK SOLIDARIO EN
http://adf.ly/ostxj
-Lo importante, cariño, es saber ganar dinero y eso no te lo enseñan en el colegio.
-¿Dónde lo enseñan, abuela?
-En ningún sitio. Lo aprendes tú sola.
Le contaba a la niña como había dejado atrás una aldea gallega que no salía en los mapas y había llegado a Madrid.
-Empecé trabajando en la casa de los Condes Montefiero. Le caía bien a la señora y mejor al señor. ¿Sabes que fueron los padrinos de mi boda, cariño?
-¡Te regalaron un mantel bordado por las monjas!
-Exacto.
Obdulia continuaba una historia ya conocida por la nieta hasta llegar al día de su boda. Hoy no tocaba más. Obdulia tenía jornada de siete a una de la mañana en el restaurante. Volvería a casa con buenas propinas. Los clientes se las dejaban a una cocinera que pensaban que fuera alumna de Ferran Adrià.
----------------
GRACIAS SI DAS UN
CLICK SOLIDARIO EN
http://adf.ly/ostxj