Monday, July 09, 2007

"La ganadora"

Mi hermana Cleo es una ganadora nata aunque no lo sabe. No quiere saberlo: Se aferra al anonimato privándonos de la fama que nos corresponde por aguantarla.

-Queremos que el mundo mundial sepa que somos tu familia -le recuerda nuestro hermano aristócrata todos los días.

Cleo no le hace caso nunca, pero ayer tuvo que hacérselo.

-Mamá va a participar en un concurso de "el Corte Inglés" -la informó Mario.
-Menuda manera más tonta de perder el tiempo. Los concursos están amañados.
-Ya está en Madrid. Llevó tus poesías por si le hacen falta.
-¿Mis poesías?
-Cleo se desmayó. La sacudimos y no despertaba.
-Con un bofetón espabila.
-¡Quieto Mariano! -gritó mi padre-. En esta casa están prohibidos los malos tratos.

Llamé a Carlos. El novio de mi hermana llegó en cinco minutos, le dio un beso de príncipe a Cleo, y se acabó el desmayo.

-Mamá va a echar a perder mi mayor secreto, amor. Está en Madrid para participar en un concurso de supermercado y poesía.

Carlos también emprendió viaje hacia la Villa y Corte. Nos llamó cinco horas después diciéndonos que estuviéramos tranquilos.

-Vuestra madre será la ganadora. La han aceptado para una serie de macroconcursos que le reportarán dinero y productos de todo tipo.

Estuvimos tranquilos hasta que una caravana de camiones aparcó delante de nuestra casa.

-Son los del circo -dijo mi hermana-. Llamad a los municipales para que los aparten de nuestra calle. Les tengo alergia a las pieles de los animales salvajes.

No eran de ningún circo. Un señor alto y gordo salió del primer camión preguntando por mi padre.

-Ayúdenos con la descarga, por favor.
-¿Para quién es todo esto?
-Para ustedes. Su esposa ganó el concurso de "pilla lo que puedas en el Corte Inglés"
-Hice como Evelyn Ryan -se excusó mi madre.
-Ni los doce Ryan juntos serían capaces de pillar tanto- refunfuñó mi padre-. Ya descargaron diez dormitorios y aún quedan cinco o seis camas individuales.
-¿Y mis poesías, mamá? -preguntó Cleo.
-No me sirvieron para nada. Los de la SGAE querían timarme. Me pidieron un canon por cada poema que recitara. No les di ni medio euro.
-Hiciste bien, mamá. Yo estoy en contra del canon digital. Prefiero regalar mi obra poética anónimamente.

El regalo parece que esta vez era recíproco. Nuestra madre ganó tantos artículos como poemas que dejo sin leer, pero dijo que llevaba.

-Me falta una de mis crónicas en verso -dijo Cleo.

Todos temblamos. Cuando Cleo traspapela un manuscrito no se come hasta que aparece.

-¿Será este papel? -preguntó el de las mudanzas de el Corte inglés.
-¡Sí! -chilló mi hermana.
-Espere. Vamos a leerlo.

Antes de que Cleo pudiera evitarlo, el hombre recitó con voz de trueno:

Les recomiendo, señores,
ir a ver la ganadora
que fue estrenada en USA
hace dos años ahora.

Va de una ama de casa
con prole muy numerosa
especialista en ganar
concursos de pilla todo.

El marido se emborracha
como los del botellón
y la mujer va ganando
concursos con ilusión.

-Eso no lo escribí yo, mamá.
-No, Cleo. Fui yo. Para ganar unos cuantos muebles y los restos de las rebajas del mes de enero tuve que escribir unos versos.
-No dijiste en tu poema que Julianne Moore y Woody Harrelson son los protagonistas -observó Mario.
-No hacía falta, hijo. Julianne se hizo famosa con su nominación al Oscar por Boogie Nights, El fin del romance y Las horas.
-Woody Harrelson salía en El escándalo de Larry Flynt -recordó mi hermano.

Yo recordé que Cleo sigue siendo una poeta anónima cuando no está en la casa de mis padres, aunque tiene madera de ganadora. Ella siempre gana enemistades allá donde va.