Thursday, November 06, 2014

Crema antiarugas

 La mujer arrugada pedía Nivea antiarrugas. La cajera del supermercado no pudo evitar reírse. Llamó a una compañera.

 -La señora quiere Nivea antiarrugas.
 -Ahora se la traigo.

 Su compañera regresó con una Nivea de lata. Desde hacía  dos años atendía los pedidos de doña Asunción. A la buena señora siempre se le olvidaba la Nivea.

 -También le pongo al perrito -le confesó.
 -Hace bien.

 Doña Asunción pagó el importe de la crema y marchó dejando tras si olor a pescado hervido.