Tuesday, November 04, 2014

Niños ricos, niños pobres

 Dos niños rubios hijos de una madre rubia. Un barrio caro. Un padre vestido con traje de mando. Aquello era la felicidad. Eloísa los mira desde el bus y se compara con la mujer rubia sin sonrisa.

 Ella no es feliz. Su marido no pone traje y corbata. Viste con vaqueros baratos. Sus hijos son dos torbellinos agitados por la crisis. Un día sí y otro también le llegan a casa con las mochilas más llenas.

 -No robéis, niños -les pide-. Hay que ser honrados.
 -La libreta era de una niña que esperaba el autobús de un colegio pijo, mamá -le cuenta su niña.
 -La mochila era del hermano de la pija -le sigue contando su hijo, un preadolescente atormentado por el acné-. La madre le puede comprar otra mochila con ruedines.

 Eloísa piensa que los niños a los que robaron sus hijos podrían ser los niños de la parada del bus. Suspira cansad. Por lo menos, piensa, le roban sólo a los ricos.