Cleo se niega a escribir gratis y yo me preocupo, no porque no escriba sino porque mi hermana es capaz de hacer cualquier disparate para vender sus creaciones literarias. De momento parece que no trama nada. Ayer me invitó al cine.
-¿Vienes al cine, Mariló?
-¿Ya te pagan todas las empresas?
-La única que no paga es Adiós.
Fuimos a ver Ocean´s 13. Un bodrio. Soderbergh se lleva la pasta con un plagio de la primera película de la saga. Es la peor entrega. Ni siquiera tiene ritmo.
Si no fuera por el alboroto que había en la sala, me dormía. En la fila de delante un grupo de pijas suspiraba por Clooney.
-No saben nada de cine -masculló Cleo -. Al Pacino les da mil vueltas a Clooney, Pitt y Damon juntos.
-Te van a oír, Cleo -la avisé.
Mi hermana dijo que le daba igual. Odia a las pijas.
Intenté concentrarme en la película. Aquello iba de un grupo de ladrones que se vengaban del propietario de un casino de Las Vegas interpretado maravillosamente bien por Al Pacino.
-Ese Ocean no sería capaz de robar ni un billete falso.
-Calla, Cleo -le susurré.
-No me gusta George Clooney.
-Es el cerebro de la banda de ladrones. Mira que cara seria pone cuando habla por teléfono.
-Tampoco me gusta Brad Pitt con esas melenas.
-A mí me gusta su personaje. Rusty Ryan pasa de timador a miembro importante de la banda de Danny Ocean.
-Supongo que también te gustará Linus Caldwell. Ese no llega a nada. Fíjate: es aspirante a todo y ganador de nada.
Quise decirle "como tú", pero me callé. Cleo es una ganadora de conflictos absurdos. La pija morena nos gritó:
-¡No nos dejáis ver la película en paz!
-Para lo que hay que ver... -contestó Cleo-. Es una película basura.
-Basura eres tú.
Mi corazón dio un vuelco. Cleo era muy capaz de pagarle a la pija. en la pantalla, Basher Tarr conducía una tuneladora. ¿Habría un túnel bajo mis pies para escapar? Don Cheadle no iba a acudir a mi salvación, y menos disfrazado de Basher Tarr. Tenía que salvarme yo.
-Me voy.
-Siéntate.
-No vuelvo al cine contigo, Cleo. Siempre tienes peleas con el pijerío nacional.
-Se va a vengar de mí -decía la pija morena-. Llamad a la policía, niñas.
No entendía nada. Y cuando no entiendes, lo mejor es concentrarte en cuestiones secundarias, en mi caso la película. Tanto me concentré que quedé dormida.
Empecé a soñar. Veía a mi hermana en la redacción del periódico "el mundo".
-Escribe algo sobre Ocean´s 13 -le ordenaba Pedro J.
-¿Cuánto pagas?
-Tú primero escribe.
Cleo, en vez de escribir, organizaba una fiesta para los estrellones de Hollywood, pero sólo iban Almodóvar y sus chicas.
-Venimos a defender el cine español -decía el director manchego- Nosotros somos más cool que los americanos.
-Haremos una nueva entrega de Torrente -dijo Santiago Segura-. Los guionistas serán Brian Koppelman y David Levien.
-Esos fueron los guionistas de Ocean´s 13.
-¡Nos han robado!
El grito de la pija me despertó.
-Perdió "el Príncipe" de Maquiavelo -me susurró mi hermana.
-Es un ejemplar firmado por Maquiavelo y heredado por mi tatarabuela Lucrecia, la descendiente de Lorenzo de Medicis.
El acomodador se partía de risa. La pija se puso roja violeta. No la creían.
-Lo cierto es que entré en este cine con "el Príncipe".
-Era el príncipe encantado, querida -dijo una señora mayor-. Ya volverá.
No volvió. Acabó la película, y la pija seguía quejándose por "el Príncipe" perdido. Ni siquiera se consolaba con el guapo Clooney que terminaba sin novedad su venganza sobre el avaricioso dueño del casino.
Llegamos a casa y aún me dolía la caeza de oír sus quejidos lastimeros.
-Aquí está "el Príncipe" encantado.
-¿Se lo mangaste tú, Cleo?
-Yo siempre me vengo, Mariló.
Es cierto. Mi hermana se venga, pero no como un Danny Ocean tontorrón; se venga como un don Corleone implacable.