El señorito se sienta en una butaca de la última fila. Está cansado. El cuerpo ya no aguanta como antes. Aún no ha cumplido los treinta, pero se siente viejo.
Tres rayas de coca se ha metido hoy. Mamá los va a volver a llevar a "Proyecto hombre" como lo vea colocado. Le prometió no empolvar la nariz nunca más, pero el cuerpo es débil. Si lo sabrá él...
Mira el de la pantalla: hace lo mismo y es profesor. Un buen profesor. Ryan Gosling hace maravillas con sus métodos didácticos en un grupo de alumnos adolescentes. Lo miran como si fuera un dios.
¿Por qué no habrá estudiado él Magisterio? Fue cosa de papá. El viejo quería un hijo abogado y ahí está él enredado con los estudios de leyes desde no sabe cuando. Ya perdió la cuenta de los años perdidos por Facultades de Derecho de media España.
¡Joder! Al de la pantalla lo ha descubierto una pava de trece años. ¡Menuda mocosa! El señorito se acuerda de aquella prima suya que le encontró chocolate en la cazadora de cuero. Estaban en Marbella y le fue con el cuento a la abuela. El señorito se acuerda de aquella prima suya que le encontró chocolate en la cazadora de cuero. Estaban en Marbella y le fue con el cuento a la abuela. El señorito se vengó diciendo a voz en grito que Mariloli follaba con el hijo del jardinero. La abuela despidió al jardinero y denunció al muchacho por abusos sexuales. Mariloli calló. Las pijas no hablan de cosas feas, ni siquiera para decir que aquella cosa fea era una trola inventada por su vengativo primo.
La película continua. El maestro está tan bloqueado que el señorito no sabe si está viéndolo en "El diario de Noa" o en "Half Nelson".
Se levanta con ganas de pelea. Al primero que encuentre, le hace la llave de lucha libre.
-Half Nelson -dice con acento irlandés aprendido en Dublin durante aquellos veranos en el internado de curas del Opus.
Una anciana sigue la película escondida detrás de la puerta.
-No has pagado, vieja -la acusa el señorito.
-Soy fan de Ryan Fleck, joven.
-¿Fan? Estás robando los derechos del director.
-También me gusta el guión de Anna Baden.
-No has pagado, vieja -repite el señorito.
-¿Sabes que "Half Nelson" se basa en un corto realizado por el mismo director?
-Creo que fue premiado en el Festival de Sudance.
-Sí, con el Premio Especial del Jurado. Se llamaba Gowanns, Brooklyn.
-¿Por qué no pagaste la entrada, vieja?
-Porque tengo una pensión de trescientos euros y tú tienes trescientos euros en el bolsillo para la juerga de esta noche.
El señorito echo la mano a la cartera. Su dinero seguía allí. Quiso llamarle ladrona, pero no pudo. La vieja le hizo una half nelson que lo dejó sin respiración.
-Vive y deja vivir -le susurró.
Cuando lo soltó, el señorito le dio gracias a Dios.