Esa noche la tropa cenó compota y Luis pensó que era la mejor comida para los soldados. Estaba planeando el asalto de los manzanos del otro lado del frente cuando su mujer lo llamó.
-Cariño, han asesinado a tu madre.
-¿Los gabachos?
-No, amor. Fue ese novio que se echó tu vieja. Creo que la estranguló.